El capitán Germán Olano ingresó a la vida militar desde los trece años, haciendo del pilotaje un objetivo que cumplió en el exterior. Siendo Cónsul General de Colombia en Nueva York, su patriotismo jalonó la consecución de aviones, repuestos, buques, armamentos y pertrechos para las Fuerzas Militares con ocasión de la invasión peruana a Leticia. En 1934, fue nombrado Director General de Aviación, forjando las bases de lo que años después sería la Fuerza Aeroespacial Colombiana.
La Base, sede del Comando Aéreo de Combate No. 1, CACOM 1, ubicada en Puerto Salgar,
Cundinamarca, desde su origen en 1933, ha estado íntimamente relacionada con los inicios
y desarrollo de la Fuerza Aeroespacial Colombiana. Es una de las más importantes del país, manteniéndose a la vanguardia como base de lanzamiento de las aeronaves de combate más modernas. Conocida como Palanquero, a partir de 1954, fue la primera en recibir aviones turborreactores Silver Star T-33 (entrenamiento), AT-33 (ataque) y RT-33 (reconocimiento y aerofotografía); posteriormente, Shooting Star F-80 (combate) y Sabre F-86 (combate).En 1972, con la adquisición de los Mirage M-5 (cazabombarderos), llegó la aviación estratégica supersónica a la Fuerza Aeroespacial Colombiana, capacidad que se fortaleció en 1989 con los Kfir C-2/C-7/C-10/C-12 (cazabombarderos). Algunas de estas aeronaves arribaron modernizadas a “tercera generación”, las demás se modificaron, junto con algunos M-5, en el Comando Aéreo de Mantenimiento, CAMAN, actualizando su aviónica y sistemas de armas, dotándolas de capacidad para reabastecimiento en vuelo y entrega automática de armas.
Estas capacidades son resultado del legado de los pioneros que, en 1932, con el estallido del conflicto con Perú en el sur del país, impulsaron la idea de establecer una base aérea en un punto estratégico del centro de la nación. Para entonces, Palanquero, una inmensa hacienda junto al río Magdalena, había sido adquirida y transformada en aeródromo por la aerolínea SCADTA, como escala para los hidroaviones Junkers W-34 y JU-52, y base de aviones que servían a Bogotá.
Palanquero ha participado en importantes operaciones para la defensa de la soberanía y la integridad del territorio, el restablecimiento del orden público y la seguridad de los colombianos, desarrollando las misiones de más alto impacto dentro de las capacidades de la Fuerza: ataque estratégico, defensa aérea, interdicción y apoyo aéreo cercano, vigilancia y reconocimiento armado, guerra electrónica, inteligencia aérea, reabastecimiento en vuelo y operaciones sicológicas, entre otras.
En 2012, la Unidad marcó un hito en la historia de la Fuerza al participar con el Escuadrón Kfir 111 en el ejercicio internacional de combate simulado más importante del mundo, Red Flag, despliegue operacional fuera de las fronteras; una misión expedicionaria apoyada por dos aviones cisterna, con la cual materializó la visión de interoperabilidad y alcance global que le permitirían operar junto a cualquier fuerza aérea de la Organización del Tratado del Atlántico Norte, OTAN.
La experiencia en el conflicto interno con sus éxitos tácticos, operacionales y estratégicos, así como la participación en ese primer ejercicio internacional, evidenciaron la capacidad disuasiva y reforzaron el concepto de defensa activa. Red Flag abrió la posibilidad a otras bases aéreas de ser parte de ejercicios similares e importantes, entre ellos: Green Flag, Angel Thunder, Maple Flag, Cruzex Flight, Movility Guardian, en diferentes versiones, fundamentando su posicionamiento como fuerza aérea referente en el hemisferio.






